Why not priest?

Home > Dios en las calles de Nueva York

Dios en las calles de Nueva York

Paz interior: buena señal.

Un signo claro de que la persona va por buen camino es la paz interior. Cuando el alma vive en la voluntad de Dios, experimenta una gran serenidad, una paz que incluso se trasluce en su rostro y en su trato con los demás. Es un estado en que la persona descubre una profunda armonía en su ser. Posee una certeza íntima de que está donde debe estar, incluso si no puede justificarlo racionalmente. Por el contrario, cuando un pensamiento turba al alma haciendo que se sienta triste, desalentada o temerosa del futuro, es signo claro de que algo no anda bien y de que probablemente el enemigo del alma está queriendo sembrar cizaña (cf. Mt 13, 24-30).

           Quizás es éste un momento oportuno para hablar, si bien someramente, del papel que el demonio puede jugar en el éxito o fracaso de una vocación. En primer lugar, habría que recordar que él existe efectivamente. La doctrina católica nunca ha cambiado en este punto. El demonio está presente en la Sagrada Escritura y, concretamente, en la vida de Cristo. Puede verse, por ejemplo, el pasaje sobre las tentaciones de Cristo en el capítulo 4 de san Mateo. También pueden consultarse los números 391-395 del Catecismo de la Iglesia Católica. Allí se explica su origen y el papel que juega en la vida de los hombres.

Como es obvio, una vocación que contribuirá a la extensión del Reino de Cristo no es algo muy positivo para él. Hará todo lo posible para evitarlo. De hecho, a muchas personas que están a punto de decidirse a seguir la vocación, se les presentan de improviso muchas oportunidades que antes nunca habían tenido y que, antes de pensar en la vocación, siempre habían soñado. Tenemos la certeza de que el enemigo de nuestra alma nunca nos tentará por encima de nuestras fuerzas. Sólo es preciso estar atentos e invocar la ayuda de Dios cuando sea necesario. También conviene recordar que una particular protección contra sus asechanzas la tenemos en la Santísima Virgen María. A Ella también debemos encomendarnos con filial confianza.

Instale Flash Player

Bookmark and Share

Si te preguntas sobre tu vocación, escribe tu pregunta aquí

 y un sacerdote te responderá pronto.

 ¡Que Dios te bendiga!

Nombre: Mi pregunta:
Mail:
Sexo: Edad:
País: Ciudad:
Teléfono:
 

© 2007 - 2010 Why not priest? | Think. Nuevas formas de comunicación